En el marco del Mes del Compostaje, que se extiende del 22 de marzo al 22 de abril, la licenciada en Ecología y Conservación del Ambiente Gabriela Ibáñez Pacheco brindó una serie de recomendaciones y conceptos clave para iniciarse en esta práctica sustentable que gana cada vez más interés en los hogares.

La especialista, egresada de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNSE, explicó que el compostaje es un proceso natural que puede replicarse fácilmente en casa. “El compost es, básicamente, simular lo que sucede en la naturaleza todos los días en el suelo”, señaló.

En términos simples, consiste en separar los residuos orgánicos -como restos de frutas, verduras, yerba o café- y combinarlos con materiales secos como hojas, ramas o tierra. “Se arma como una especie de lasaña: una capa húmeda y una capa seca, alternadamente”, detalló en entrevista con Radio Universidad.

Uno de los puntos centrales para lograr un compost saludable es la oxigenación. Según explicó Ibáñez Pacheco, es fundamental remover periódicamente la mezcla para permitir la acción de bacterias y microorganismos. “Si no aireamos, se generan malos olores y el compost se pudre, lo que hace que ya no sirva”, advirtió.

El resultado de este proceso es una tierra enriquecida que puede utilizarse como abono para plantas y huertas, aportando nutrientes de manera natural. Además, representa una estrategia clave para reducir residuos domiciliarios, ya que gran parte de los desechos que se generan en los hogares son orgánicos.

“Es una manera muy práctica e interesante de reducir nuestros residuos y, al mismo tiempo, ver esa transformación en vivo”, destacó la especialista.

Ibáñez Pacheco también remarcó que el compostaje puede realizarse en cualquier espacio, incluso en departamentos. “No es necesario tener un patio, se puede hacer en un balcón o en un recipiente pequeño”, indicó.

En ese sentido, vinculó esta práctica con el crecimiento de las huertas urbanas, especialmente desde la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a producir sus propios alimentos. “Para iniciar una huerta solo se necesita luz, agua, tierra, un recipiente y una semilla”, explicó.

Respecto al uso del compost, recomendó mezclarlo con la tierra antes de sembrar, teniendo en cuenta las necesidades de cada cultivo. También subrayó la importancia de respetar los tiempos naturales: “La huerta requiere paciencia y observación. No todo crece en cualquier época del año”.

Finalmente, la especialista insistió en la importancia de entender estos procesos como parte de un sistema integral. “En la naturaleza nada actúa de forma aislada. Por eso, lo mejor es integrar todos los residuos orgánicos en el compost para que los nutrientes estén disponibles para las plantas”, concluyó.