En una noche de pura templanza, la Selección Argentina selló su boleto a la gran final del Mundial 2026 tras derrotar a Inglaterra por 2-1 en una semifinal que quedará grabada en la memoria colectiva del fútbol. Con una soberbia reacción en el complemento y los goles agónicos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, el vigente campeón del mundo revirtió un marcador adverso para citarse con España en la gran definición, donde buscará conquistar el cuarto título mundial de su historia.

Un ajedrez de alta tensión en el primer tiempo

El encuentro comenzó con la fricción y el estudio propios de una semifinal del mundo. Ninguno de los dos seleccionados arriesgó de más en los primeros minutos, llevando el juego a un terreno físico y de alta temperatura.

Poco a poco, la Albiceleste empezó a adueñarse de los hilos del partido bajo la batuta de Leandro Paredes en el eje, escoltado por la movilidad de Alexis Mac Allister y Enzo Fernández. Lionel Messi dio los primeros avisos de peligro combinando con sus compañeros en ataque, mientras que Inglaterra apelaba a replegarse y buscar transiciones rápidas.

A pesar del dominio posicional argentino, la efectividad estuvo del lado británico. Tras una contra rápida por el sector derecho y una desatención defensiva, Anthony Gordon se anticipó a Nahuel Molina para vencer al “Dibu” Martínez y estampar el 1-0 parcial, resultado con el que los equipos se irían al descanso.

El factor Scaloni y el asedio argentino

En la segunda mitad, la fisonomía del encuentro cambió por completo. El entrenador Lionel Scaloni movió el banco con el ingreso de Nicolás González en reemplazo de Paredes. Aunque la salida del volante central sorprendió inicialmente, la variante le dio a Argentina una profundidad asfixiante por la banda izquierda.

A partir de allí, el partido se convirtió en un monólogo celeste y blanco:

  • El show de Messi: El capitán se vistió de asistidor, habilitando en reiteradas ocasiones a González y rompiendo líneas defensivas con suma facilidad.

  • La madera salvadora: Un remate de Alexis Mac Allister se estrelló en el poste, negando temporalmente el empate.

  • El muro de Pickford: El arquero inglés sostuvo la ventaja de su equipo de manera providencial ante los constantes remates argentinos, mientras figuras rivales como Jude Bellingham pasaban desapercibidas ante la sólida marca nacional.

El dato: La resistencia inglesa, calificada de ultradefensiva en el tramo final, terminó cediendo ante el abrumador desgaste físico y mental impuesto por el seleccionado sudamericano.

Épica y desahogo sobre el final

La justicia tardó, pero llegó en los minutos decisivos del encuentro. A base de empuje y juego asociado, Enzo Fernández capturó una pelota clave en el área para definir con alma y vida, sellando el ansiado 1-1 que hizo estallar a la tribuna.

Con el envión anímico a favor y la tribuna jugando su papel, Argentina olió sangre y no quiso saber nada con el tiempo suplementario. Tras una magnífica jugada de Lionel Messi por la banda derecha, el capitán envió un centro preciso que Lautaro Martínez mandó al fondo de la red para decretar el 2-1 definitivo y desatar la locura albiceleste.

Todo listo para la gran final ante España

La mesa está servida para el partido más importante del planeta. Argentina buscará el bicampeonato en una final sin precedentes frente a España.

Coordenadas del partido definitivo

Detalle Información
Rival España
Fecha Domingo 19 de julio de 2026
Hora (ARG) 16:00 hs
Estadio MetLife Stadium (Estadio Nueva York/Nueva Jersey)
Capacidad +82.500 espectadores