La empresa anunció a sus trabajadores el cese definitivo de actividades para fines de septiembre ante el derrumbe del consumo y el encarecimiento productivo. La Federación Aceitera gestiona auxilio ante la Provincia y apuntó con dureza contra el plan económico de Javier Milei.
La profunda recesión industrial sumó un nuevo y duro golpe en el conurbano bonaerense. La histórica planta de Dánica ubicada en la localidad de Llavallol, partido de Lomas de Zamora, cerrará definitivamente sus puertas a fines de septiembre. La decisión patronal fue comunicada formalmente al personal en los últimos días, fundamentada en la caída estrepitosa del consumo interno y las crecientes complicaciones financieras para sostener las líneas de producción de margarina y aderezos.
La alerta fue encendida por el secretario general de la Federación Aceitera (F.T.C.I.O.D y A.R.A.), Daniel Yofra, quien detalló el crítico escenario que atraviesa la firma: “Hoy tenemos un problema en puerta que es la fabricación de margarina en la aceitera que está en Llavallol de Dánica. Hace unos días comunicaron al personal que iban a cerrar definitivamente”, reveló el dirigente gremial en declaraciones a Radio 750.
Frente a la inminencia de la paralización total, el sindicato inició contactos de urgencia con las autoridades bonaerenses para intentar frenar los despidos. “Vamos a tratar de hacer una gestión a nivel provincial, porque pertenece a la provincia de Buenos Aires, y veremos si obtenemos los resultados para que siga funcionando”, explicó Yofra, recordando que el establecimiento arrastra conflictos de larga data y venía percibiendo asistencia del Estado provincial.
Críticas al modelo económico y la apertura comercial
Más allá del caso puntual de la emblemática fábrica de Llavallol, el referente sindical enmarcó el conflicto en una crisis estructural generalizada del mercado laboral y del entramado productivo argentino. “El país está dinamitado con el tema de los despidos: hay más de 350.000 trabajadores y trabajadoras en la calle y más de 30.000 empresas cerradas”, advirtió.
En ese sentido, Yofra cuestionó en duros términos el rumbo económico dispuesto por la gestión de Javier Milei, acusando al Gobierno de promover la desindustrialización. Según apuntó, las pymes y las fábricas tradicionales quedan desamparadas ante un esquema donde “no hay créditos blandos” y rige una política de “libre importación que hace que no se pueda competir con lo que viene del extranjero”.
“El problema es la concepción que tiene un gobierno que claramente quiere vaciar el Estado y que cada uno se arregle como pueda. Las consecuencias no las pagan los que más tienen ni la casta, como decían ellos, sino los más vulnerables: los jubilados, los trabajadores y los desocupados”, concluyó el dirigente de Aceiteros.

