Una joven de 25 años, identificada como Jazmín Zalazar y con domicilio en Beltrán, fue imputada por el delito de homicidio culposo agravado en accidente de tránsito tras el siniestro vial en el que perdió la vida el docente Domingo Federico Bravo.

La acusación formal fue notificada por el fiscal Nicolás Santillán en los Tribunales de La Banda, agravándose la figura penal debido a que el test de alcoholemia realizado por personal policial determinó que la conductora presentaba 1,80 gramos de alcohol por litro de sangre, superando ampliamente el límite legal establecido por la ley de alcohol cero vigente en la provincia.

 

Durante la indagatoria, Zalazar se abstuvo de declarar por consejo de su defensa y fue trasladada nuevamente a su lugar de detención, donde permanecerá a la espera de una audiencia en la que la fiscalía solicitará la conversión de su aprehensión en detención. El fiscal Santillán, además, ordenó una extracción de sangre para un análisis más preciso y para determinar si consumió alguna otra sustancia, cuyo resultado se conocerá en los próximos días. Asimismo, se prevé la toma de testimonios de los dos acompañantes que viajaban con la imputada al momento del accidente.

El fatídico episodio ocurrió el pasado lunes alrededor de las 6:50 de la mañana en la Ruta 34 vieja, a la altura de El Polear. El docente Domingo Bravo se dirigía en su motocicleta a la Escuela Nº 447 del departamento San Martín para dictar clases cuando fue embestido desde atrás por el automóvil conducido por Zalazar, quien regresaba con sus amigos de un evento social. El impacto le provocó la muerte instantánea al maestro. Tras la colisión, un oficial de policía que se dirigía a prestar servicio colisionó contra el vehículo de la imputada, resultando con lesiones leves.