Un verdadero milagro de la medicina y del trabajo en equipo se registró durante la madrugada de este miércoles en el Hospital Zonal de Quimilí, donde los profesionales de guardia asistieron el nacimiento de una bebé prematura extrema de solo 24 semanas de gestación y 500 gramos de peso.
La paciente ingresó al nosocomio local en pleno trabajo de parto. Dada la complejidad del cuadro, el personal de salud organizaba el traslado urgente de la madre hacia un centro de mayor complejidad en la ciudad Capital. Sin embargo, la urgencia de la situación obligó a los médicos y enfermeros a intervenir de inmediato en el lugar para asistir el parto.
Protocolo de emergencia y estabilización
Apenas concretado el nacimiento, el equipo médico puso en marcha los protocolos de asistencia para recién nacidos de extrema prematurez. La pequeña fue canalizada, asistida con oxígeno y estabilizada mediante las primeras maniobras de soporte vital, mientras se coordinaba la logística para su derivación.
En diálogo con la prensa, la directora del Hospital Zonal de Quimilí, Dra. Mirtha Mendoza, puso en valor la rápida y coordinada respuesta del médico de guardia, la obstétrica, el cuerpo de enfermería y el equipo de traslados, así como el acompañamiento de las redes materno-neonatales de la provincia.
Redes de atención coordinadas
La Dra. Mendoza remarcó la importancia fundamental de la comunicación constante entre los distintos niveles del sistema de salud público, lo que permite preparar con anticipación al centro de mayor complejidad que recibe este tipo de casos críticos.
El operativo volvió a dejar en evidencia el alto grado de preparación, compromiso y vocación de servicio de los profesionales de la salud del interior provincial frente a situaciones de altísima exigencia médica.


