El descubrimiento se produjo en la Clínica Santa María durante un allanamiento federal. Buscaban a una niña de 12 años desaparecida en Santiago del Estero y terminaron revelando una trama de horror.
Lo que comenzó como una búsqueda desesperada de una menor de edad terminó en un escenario de pesadilla. El pasado viernes 24 de abril, la Policía Bonaerense, bajo las órdenes de la Justicia Federal, intervino en la Clínica Santa María, ubicada en la calle Enrique Marengo al 3900, Villa Ballester. El resultado del operativo no solo confirmó el paradero de la niña, sino que dejó al descubierto prácticas atroces dentro del establecimiento médico.
El origen: Una niña de 12 años y un traslado irregular
El caso se inició en la provincia de Santiago del Estero, donde la justicia local investigaba el abuso sexual de una niña de 12 años, quien cursaba un embarazo de ocho meses. Según la investigación, la menor fue contactada por una ONG que, de manera irregular, la trasladó a Buenos Aires junto a su madre, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad y analfabeta.
Tras perderle el rastro en el norte del país, la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas de la Policía Bonaerense logró localizar el posible destino: la clínica de Villa Ballester.
Obstrucción y hallazgo escalofriante
Al arribar al centro de salud, los efectivos se toparon con la resistencia de las autoridades médicas. El director del establecimiento negó rotundamente que la menor y su madre estuvieran internadas. Sin embargo, ante la insistencia policial y la verificación de las instalaciones, se constató que el médico había mentido: ambas se encontraban en el lugar.
La inspección del edificio derivó en un hallazgo que cambió el rumbo de la causa. En el sector de residuos, los agentes encontraron ocho fetos humanos dentro de bolsas de consorcio. Según las primeras pericias, al menos dos de ellos presentaban signos de desmembramiento, lo que sugiere la realización de prácticas médicas ilegales fuera de todo protocolo sanitario.
Investigación en curso
La Justicia Federal ahora intenta determinar si la clínica funcionaba como un centro clandestino vinculado a una red de venta de bebés o si se realizaban interrupciones de embarazo de forma ilegal y en condiciones inhumanas.
“El director mintió deliberadamente para ocultar a la menor. El hallazgo de los restos humanos en la basura es de una gravedad institucional y humanitaria extrema”, señalaron fuentes cercanas a la investigación.
Por el momento, el establecimiento se encuentra bajo la lupa judicial mientras se analizan las historias clínicas y se espera la declaración de los responsables para esclarecer el destino que se le pretendía dar a la niña santiagueña y el origen de los restos hallados.

