BUENOS AIRES – El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cerrando un ciclo de poco más de seis años al frente del organismo técnico. La noticia fue confirmada por voceros de la institución y comunicada internamente a través de una carta dirigida a los empleados.
El fin de una gestión técnica y política
Lavagna había asumido la conducción del INDEC en diciembre de 2019, bajo la presidencia de Alberto Fernández. Su perfil técnico y el proceso de fortalecimiento institucional que lideró le permitieron ser uno de los pocos funcionarios de alto rango que logró mantener su cargo tras la asunción de Javier Milei, garantizando la continuidad de las estadísticas oficiales durante el cambio de signo político.
Durante su mandato, Lavagna fue responsable de hitos significativos como la realización del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, el primero en incorporar una modalidad bimodal (digital y presencial).
Salida en un momento clave
La dimisión se produce en un contexto de cambios metodológicos profundos para el organismo. Precisamente este mes, el INDEC comenzó a implementar una nueva canasta para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC), basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, reemplazando la estructura vigente desde 2004.
Aunque en su carta de despedida Lavagna destacó los logros alcanzados y la calidad del equipo técnico, fuentes del sector vinculan su salida a una combinación de factores:
-
Congelamiento salarial: El malestar por la pérdida de poder adquisitivo del personal calificado.
-
Fuga de talentos: La reciente renuncia de otros directores clave en áreas como IPC y Condiciones de Vida.
-
Cumplimiento de ciclo: La sensación de haber concluido la etapa de modernización del instituto.
Transición interna
Tras la partida de Lavagna, la conducción del INDEC quedará de manera interina en manos del actual subdirector, Pedro Ignacio Lines, hasta que el Poder Ejecutivo nacional designe a un sucesor permanente.
“Fueron seis años de mucho trabajo y enormes desafíos en los que logramos mejorar las estadísticas públicas”, expresó Lavagna en su misiva, subrayando que las estadísticas deben seguir siendo “técnicas, confiables y transparentes”.
Comentá esta nota:

