El duelo más importante de Fernández fue interrumpido por hechos de violencia cuando el Auri se imponía por 1 a 0 por la fecha 10 de la Liga Santiagueña.
El esperado “derby de la capital del agro” terminó de la peor manera. Este domingo, el encuentro entre Independiente de Fernández y Sportivo, disputado en el estadio Luis Adolfo Galván, debió ser suspendido a los 14 minutos del primer tiempo luego de que el arquero local fuera alcanzado por un estruendo que vendría desde las tribunas.
El reloj marcaba apenas el inicio del encuentro cuando una bomba de estruendo impactó directamente contra la humanidad de Enzo Ariel “Soga” López, guardameta de la institución aurinegra. El artefacto pirotécnico, que según las primeras informaciones habría sido arrojado y afectó gravemente el oído izquierdo del futbolista.
Ante la gravedad de la situación, el árbitro del encuentro determinó la suspensión inmediata del partido, mientras el cuerpo médico asistía a López sobre el césped. Posteriormente, una ambulancia ingresó al campo de juego para trasladar de urgencia al arquero hacia el hospital de la ciudad de Fernández.
Desde la comisión directiva de Independiente emitieron un comunicado oficial detallando el estado de salud del futbolista: “El jugador sufrió una conmoción cerebral por agresión en el oído izquierdo generado con una bomba de estruendo que impactó directamente a su físico. Se encuentra en observación en el hospital de Fernández, hasta que recupere su audición normal y estabilidad emocional”.
Asimismo, la dirigencia aurinegra repudió enérgicamente el hecho, asegurando que el club “vela por la integridad física de sus jugadores” y agradeció las masivas muestras de apoyo recibidas en las últimas horas, deseando una pronta recuperación para el “Soga”.
Se aguarda el informe arbitral y la posterior resolución del Tribunal de Disciplina para conocer las sanciones y determinar el futuro de un clásico que debió ser una fiesta del fútbol local y terminó empañado por la violencia.


