En un operativo conjunto en el paraje El Cruce, la Justicia desarticuló una red de violencia intrafamiliar y trata. Hay tres detenidos, entre ellos los padres de las víctimas. Los hermanos, varios con discapacidad, sufrían desnutrición extrema y eran “alquilados” a vecinos.

 

Lo que parecía ser un secreto a voces entre los vecinos del Barrio Las Lomas terminó por revelar una de las tramas de violencia intrafamiliar más oscuras de la historia judicial reciente en la provincia. Tras una denuncia presentada por organizaciones civiles, una comisión policial-judicial irrumpió en una vivienda del departamento Figueroa, a 90 kilómetros de la capital, encontrando un escenario de pesadilla: nueve hermanos víctimas de un sistema de sometimiento casi militar.

El hallazgo: Cadenas y hambre

Al ingresar a la propiedad por orden del juez Sergio Guillet, los efectivos de la División Trata de Personas se toparon con una imagen desgarradora: una persona con discapacidad estaba atada a una cama.

El panorama se completó con el hallazgo de niños y adultos jóvenes en condiciones deplorables de desnutrición. Los menores rescatados presentaban un cuadro clínico crítico, mientras se constató que la familia vivía en un estado de hacinamiento extremo, durmiendo sobre camas sin colchones.

“Promiscuidad paga” y pactos de silencio

La investigación, liderada por las fiscales Yésica Lucas y Vanina Aguilera, apunta a un sistema de explotación liderado por el padre de familia. Según testimonios recolectados en la zona, el hombre “ofrecía” a sus hijas a vecinos y familiares a cambio de dinero o alcohol, configurando graves delitos de abuso sexual.

“El que ponía plata tenía garantizada a alguna de las hijas”, confesó un vocero de la investigación. Incluso se investiga el abuso de uno de los hijos con discapacidad severa por parte de adultos bajo el consentimiento de los padres.

Calificación legal y detenidos

Por el momento, hay tres personas tras las rejas: la pareja (progenitores) y uno de sus yernos. Los cargos que enfrentan son de una gravedad inusitada y ya intervienen los organismos de la Justicia de Santiago para determinar el alcance de las responsabilidades.

El camino a la recuperación

Tras cinco horas de operativo, las 9 víctimas fueron retiradas del lugar. La Dinaf comenzó a recibir asistencia de psicólogos y médicos para los afectados. El caso ha conmocionado a todo Santiago del Estero, mientras se espera que los análisis de ADN aporten nuevas pruebas sobre el horror vivido en el paraje El Cruce.

Fuente: Diario El Liberal