Acorralado por las pruebas de la Fiscalía, el depravado identificado como C.E.R. confesó los aberrantes ataques y firmó un juicio abreviado. Una de las víctimas tenía apenas 17 años al momento del hecho.

La impunidad para un depravado que operaba en la ciudad de La Banda llegó a su fin en los Tribunales locales. En una audiencia que sacó a la luz la crueldad de sus actos, un hombre identificado por sus iniciales como C.E.R. debió admitir su culpabilidad en ataques sexuales perpetrados contra dos mujeres, lo que le valió una condena inmediata a 6 años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.

El caso, que tramitó a través de dos legajos de investigación criminal que terminaron acumulados debido a la gravedad de los hechos, ventiló el calvario que padecieron las damnificadas. Según quedó acreditado en el expediente, una de las víctimas era una adolescente de tan solo 17 años al momento de ser atacada por el imputado.

La fiscal del caso, Dra. Cecilia Gómez Castañeda, acorraló al acusado con las evidencias recolectadas, imputándole los delitos de “abuso sexual con acceso carnal” en perjuicio de la menor de edad, y “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa” contra la víctima mayor, ambos bajo la figura jurídica de concurso real.

Ante la contundencia de la acusación y asesorado por su abogado defensor, el Dr. Juan Roberto Parra, el agresor optó por evitar el juicio oral —donde la pena podría haber sido mayor— y prestó su total conformidad para reconocer los abusos. Al aceptar la calificación legal impuesta por el Ministerio Público Fiscal y la pena acordada, se habilitó la vía del juicio abreviado.

Finalmente, tras escuchar los fundamentos y corroborar el consentimiento explícito del abusador, el juez de Control y Garantías, Dr. Gino Niccolai, homologó el convenio entre las partes. Sin más dilaciones, el magistrado dictó la sentencia definitiva, ordenando que C.E.R. sea trasladado de inmediato a un establecimiento penitenciario para comenzar a cumplir sus 6,6 años de encierro efectivo.