FORRES – Una jornada agitada en la Comisaría Comunitaria N° 52 se transformó en una historia de heroísmo y rápido actuar esta mañana, cuando el trabajo en equipo de dos efectivos policiales le devolvió la vida a un lactante en estado crítico.

Eran las primeras horas del martes cuando Enzo Leonel Torres, de 23 años, cruzó desesperado las puertas de la dependencia policial cargando en brazos a su pequeño hijo de diez meses. El bebé presentaba uncuadro grave de asfixia que le impedía inhalar aire por sus propios medios.

Reacción en segundos

Sin margen para el titubeo, el cabo Pedro Barraza y el agente Santiago Barraza tomaron la iniciativa inmediata. Con la templanza necesaria para afrontar una emergencia médica de tal magnitud, aplicaron maniobras de desobstrucción y reanimación cardiopulmonar (RCP) adaptadas para recién nacidos. Tras intensos segundos de incertidumbre, el menor logró liberar sus vías aéreas y volvió a respirar de manera fluida.

“En estos casos, el tiempo corre en contra y no hay margen de error. La preparación y la serenidad de los efectivos fueron la clave para evitar una tragedia”, destacaron fuentes vinculadas al operativo.

Asistencia médica posterior

Para garantizar la completa recuperación del menor, los propios agentes escoltaron y trasladaron al padre y al bebé hacia el Centro de Salud local. En el nosocomio, el equipo de guardia le suministró oxígeno mediante mascarilla para estabilizar por completo sus parámetros vitales.

Tras una rigurosa evaluación, los médicos confirmaron que el pequeño se encuentra fuera de peligro y en observación, destacando que la pronta intervención policial en la comisaría fue determinante para salvarle la vida.