El conflicto se originó en el departamento Figueroa. La propietaria asegura que le permitió el ingreso a la acusada para que tuviera donde dormir con sus hijos, pero ahora le prohíben la entrada a su propio inmueble.
Una vecina de la localidad de La Cañada se presentó ante las autoridades de la Comisaría Comunitaria N° 24 para radicar una denuncia por el supuesto delito de usurpación. Según el relato de la damnificada, de 43 años, ella es propietaria de una vivienda social que no habita de forma continua desde hace un año.
El pasado 29 de abril, en un gesto de solidaridad, le entregó las llaves de la propiedad a otra mujer que se encontraba en una situación vulnerable junto a sus hijos menores de edad. El acuerdo consistía en que la invitada ocuparía solo una habitación, dejando el resto de la casa a disposición de la dueña.
Sin embargo, la situación cambió drásticamente el pasado 1 de mayo. Cuando la propietaria regresó al inmueble con la intención de ingresar, se encontró con una respuesta inesperada: la mujer a la que había ayudado le negó el acceso, impidiéndole entrar a su propia vivienda.
Ante esta situación y la negativa de desocupar o compartir el lugar según lo pactado, la dueña decidió recurrir a la justicia para intentar recuperar el control de su propiedad.
Medidas judiciales
El caso quedó en manos del fiscal de turno, el Dr. Miguel Torresi, quien dictó las primeras directivas para esclarecer el hecho.


