Aunque el calendario electoral marca que aún falta mucho para 2027, el clima político en el Gran Buenos Aires (GBA) ya se vive con la intensidad de una campaña presidencial. Un reciente sondeo de CB Consultora, realizado entre el 4 y el 8 de febrero, ha trazado un mapa de lealtades y rechazos que deja una conclusión contundente: hoy, el Conurbano es el tablero donde Axel Kicillof “arrasa”, dejando a Javier Milei confinado a sus bastiones tradicionales de clase media-alta.
Un mapa teñido de azul
Los números fríos de la encuesta, que relevó la opinión de más de 18.000 personas, muestran un predominio casi total del Gobernador bonaerense. De los 24 municipios que integran el GBA, Kicillof se impone en 20. Su fortaleza se cimenta en el sur y el oeste profundo, donde distritos como Florencio Varela (52,8%), La Matanza (50,9%) y Almirante Brown (50,6%) le otorgan niveles de aprobación que superan la barrera del 50%.
Para Kicillof, estos números no son solo estadísticas; representan su blindaje político en un momento donde la oposición nacional parece fragmentada, con Cristina Kirchner fuera de la carrera electoral.
El refugio del León en la Zona Norte
En la otra vereda, el presidente Javier Milei libra una batalla cuesta arriba en el corazón de la provincia. El mandatario nacional solo logra superar al Gobernador en 4 de los 24 distritos, todos concentrados en el corredor norte: Vicente López (donde lidera con el 44,5%), San Isidro (41,7%), Pilar (39,1%) y Tigre (37,8%).
Fuera de ese cordón de mayor poder adquisitivo, la imagen del libertario se desmorona. En La Matanza, el distrito más poblado del país, Milei apenas retiene un 23,1% de imagen positiva, un número que refleja el impacto de la crisis económica en los sectores más vulnerables.
Los intendentes: entre la aprobación y el castigo
La crónica de este relevamiento también pone el foco en los jefes comunales. El podio de los “intocables” lo lidera Federico Achával (Pilar), con un diferencial positivo de +28 puntos, seguido por Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Jaime Méndez (San Miguel).
Sin embargo, no todo es festejo para los dirigentes locales. En el fondo de la tabla, nombres como Lucas Ghi (Morón), Pablo Descalzo (Ituzaingó) y Fernando Moreira (San Martín) enfrentan diferenciales negativos que superan los 10 puntos, señal de un desgaste de gestión que podría condicionar las aspiraciones de sus espacios políticos en el futuro cercano.
Rumbo a 2027
A pesar de que el oficialismo nacional viene de una “remontada histórica” en las legislativas de 2025 bajo la conducción de figuras como Diego Santilli, el Gran Buenos Aires parece resistir el avance de la “ola violeta”.
El escenario está planteado: un Kicillof que se consolida como el referente natural de la oposición desde su trinchera bonaerense, y un Milei que, aunque mantiene su núcleo duro, encuentra en el “primer cordón” su frontera más difícil de cruzar. La carrera hacia 2027 ya empezó, y por ahora, el mapa tiene dueño.
Fuente: El Cronista
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