En el sur de la Patagonia nace una propuesta que busca correrse del formato tradicional de festivales urbanos. Los días 2 y 3 de marzo se realizará el Graffiti Camp Patagonia, un encuentro invitacional que reunirá a cinco artistas activos de la escena del graffiti argentino en un entorno natural poco habitual para este tipo de experiencias.

La convocatoria reúne a a artistas como Cabe (Powerline), Ciler, Ice, Nerf y Mocha entre otros, todos perfiles con recorridos distintos pero atravesados por una práctica sostenida dentro de la cultura graffiti. La propuesta no se plantea como competencia ni como exhibición abierta, sino como un espacio de producción, convivencia e intercambio entre artistas.

El camp se desarrollará en Dina Huapi, frente al lago Nahuel Huapi, donde el paisaje deja de ser un simple fondo para convertirse en parte del proceso creativo. Durante dos jornadas, los participantes compartirán instancias de pintura, registro y trabajo colectivo en un formato de escala cuidada.

Dentro de la convocatoria, Cabe Powerline, aporta una trayectoria marcada por la constancia en la práctica del graffiti y la construcción de estilo propio dentro del circuito local. Su participación funciona como uno de los ejes de esta primera edición.

Desde un cruce entre gráfica urbana y otros soportes aparece Ciler, cuyo recorrido amplía los límites tradicionales del graffiti manteniendo una identidad visual reconocible.

Por su parte, Ice y Nerf representan la energía directa del writing contemporáneo, con una presencia activa en calle y una lectura fresca del movimiento. La inclusión de Mocha suma una voz en crecimiento dentro de la escena, reforzando el carácter generacional diverso del encuentro.

Uno de los rasgos distintivos del Graffiti Camp Patagonia es su ubicación. Lejos del cemento urbano, el encuentro se instala en el entorno natural de Dina Huapi, apostando a que el paisaje patagónico dialogue con el proceso pictórico.

La organización —impulsada por We Represent Art— plantea el camp como una experiencia de producción real más que como un evento de exhibición. La intención es recuperar el tiempo de trabajo compartido, la conversación entre pares y la construcción colectiva.

Durante el encuentro se realizará además una intervención especial sobre un soporte histórico que, por el momento, se mantiene en reserva como parte del espíritu del camp.

El Graffiti Camp Patagonia cuenta con el acompañamiento de Chezclo en el área gastronómica, asegurando la cobertura de comidas durante las jornadas de trabajo.

La iniciativa suma además el apoyo de ORGN y King onf Art en indumentaria, junto con Kuwait y Powerline shop en provisión de pintura, aliados que se integran a esta primera edición acompañando el desarrollo del encuentro.

Con esta primera edición, Graffiti Camp Patagonia abre una geografía distinta para el desarrollo del Arte – Graffiti en el sur argentino.

 










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