En el marco de una jornada cargada de memoria, identidad y reconocimiento al patrimonio artístico local, la comunidad de Fernández rindió un sentido homenaje a la trayectoria del recordado docente, músico y gestor cultural Roberto Sabino Villavicencio. En una ceremonia formal llevada a cabo en las instalaciones del Centro Cultural Sixto Palavecino (CCSP), el escenario mayor del renovado edificio fue bautizado oficialmente con su nombre.

La intendente Yanina Iturre encabezó la ceremonia

El acto estuvo encabezado por la intendente de la ciudad, CPN Yanina Iturre, y contó con la presencia de la diputada provincial Prof. Nilda Moyano, quien hizo entrega formal del decreto de declaración de interés provincial emitido por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia.

La comitiva institucional estuvo integrada por la presidente del Honorable Concejo Deliberante, Prof. Marta Santillán; los concejales del cuerpo legislativo; el director de Cultura, Leonardo Fernández; el secretario de Gobierno, Daniel González; la secretaria de Administración, CPN Rocío López; y el director de Producción, Miguel Aciar; entre otras autoridades municipales y concejales, junto a autoridades provinciales de la Subsecretaría de Cultura, referentes de instituciones intermedias, familiares, amigos y vecinos.

Un acto de estricta justicia cultural

La designación se fundamenta en la Ordenanza Municipal N.º 1140/25 sancionada por el Honorable Concejo Deliberante, proyecto impulsado oportunamente por el vecino Daniel Alejandro Ibarra tras la reapertura y puesta en valor del espacio cultural con motivo del 135º Aniversario de la ciudad.

Himno Nacional Argentino en lengua quichua interpretado por el músico Juan José Rocabado

La ceremonia dio apertura formal con la entonación del Himno Nacional Argentino en lengua quichua interpretado por el músico Juan José Rocabado (en la versión del recordado Sixto Palavecino), seguido de un respetuoso minuto de silencio en memoria del maestro homenajeado.

A continuación, se dio lectura a los fundamentos de la ordenanza y a la semblanza histórica de Villavicencio: nacido en Berazategui en 1956 y afincado desde su infancia en Fernández, se formó en el Instituto Municipal de Arte de Santiago del Estero y en la Escuela de Música Nicolás Segundo Gennero. A lo largo de su fecunda carrera docente y artística, ejerció la enseñanza musical en escuelas urbanas y rurales, integró el Coro Estable de la Provincia bajo la dirección del maestro Franklin Ponce —llegando a presentarse en el Teatro Colón de Buenos Aires—, integró formaciones como Los Juglares y Los Amigos del Folklore, fue convocado por el Chango Farías Gómez para los ensayos de Los Huanca Hua, fundó y dirigió el Coro de Adultos Mayores “Capital del Agro” y legó a la posteridad la autoría de la «Canción del Centenario» de Fernández.

Héctor Bustos, Juan Rodriguez y Rubén Blásquez llegaron desde Forres.

El instante culminante de la tarde se vivió cuando la intendente Yanina Iturre, junto a los familiares directos de Villavicencio y las autoridades presentes, procedieron al tradicional descubrimiento de la placa identificatoria en el escenario principal.

«El verdadero legado es aquel que permanece en las personas»

Al dirigirse a los presentes, la jefa comunal Yanina Iturre compartió una profunda reflexión sobre la memoria y las políticas culturales del municipio:

«Hoy vivimos un acto que tiene un profundo significado para nuestra ciudad, porque no estamos simplemente colocando un nombre a un escenario; estamos haciendo un reconocimiento a una persona que dedicó gran parte de su vida a la música, a la enseñanza y fundamentalmente a nuestra comunidad. El señor Roberto llegó a Fernández cuando era apenas un niño y fue aquí donde eligió echar raíces, formarse, trabajar, enseñar y compartir su pasión por la música», subrayó la intendente.

Familiares y amigos acompañaron la ceremonia.

En otro tramo de su alocución, Iturre remarcó:

«Desde esta gestión municipal creemos que recuperar y poner en valor nuestros espacios también significa reconocer a las personas que construyeron nuestra historia. Porque una ciudad no se construye solamente con obras; se construye también con cultura, con memoria y con el compromiso de quienes dejan algo de sí para los demás. El profe Roberto dedicó su vida a la música y a la cultura; hoy nuestra ciudad le devuelve, en forma de reconocimiento, una parte de todo lo que él nos dejó. Que cada vez que alguien suba a este escenario, el nombre de Roberto Villavicencio nos recuerde que el verdadero legado es aquel que permanece en las personas».

Testimonios y cierre a puro folklore

Durante el segmento de homenajes se escucharon los testimonios de Juan Damián Russo, Ricardo Melano y de coreutas que compartieron proyectos con el maestro. Asimismo, se compartió la emotiva adhesión enviada por el reconocido músico “Chuni” Cardozo, compañero en formaciones vocales y ensambles provinciales, quien celebró el bautismo del tablado y remarcó que “los grandes artistas no se van: quedan para siempre en sus canciones, en sus amigos y en la historia de nuestra cultura”.

Tras la entrega de distinciones protocolares y recordatorios, el flamante escenario cobró vida con las actuaciones en vivo del Coro Municipal “Capital del Agro”, la Delegación del Alero Quichua Santiagueño, el solista Diego Sayago y el conjunto folclórico Maza y sus Yanasus, cerrando una jornada imborrable para las artes y la memoria colectiva fernandense.