Un hombre de 43 años fue excluido de su domicilio en el Paraje El Quemao, en jurisdicción de la ciudad de Fernández, luego de ser denunciado por su pareja, a quien intentó agredir y le destruyó el teléfono celular durante una repudiable escena de celos en la vía pública. Tras la denuncia, la Justicia ordenó su inmediato desalojo y le impuso medidas de restricción.

La acusación fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 13 por una vecina de 42 años. Según relató ante las autoridades policiales, mantiene una relación desde hace aproximadamente dos décadas con el acusado, con quien tiene seis hijos en común. El lamentable episodio se desencadenó en horas de la noche, cuando la mujer regresaba de la ciudad de Forres.
De acuerdo con la exposición de la damnificada, al descender en la parada de colectivos fue abordada por su concubino, quien comenzó a vociferarle reclamos infundados, acusándola de mantener una relación con otra persona. La situación de violencia escaló rápidamente cuando el sujeto hizo ademanes de querer agredirla físicamente, aunque afortunadamente no logró concretar los golpes. No conforme con ello, le arrebató su teléfono celular, lo rompió y se retiró del lugar llevándose el dispositivo dañado.
Tras tomar conocimiento de los pormenores del caso, la fiscal interviniente, Dra. Mariela Ciotti, dispuso una serie de estrictas medidas para resguardar la integridad de la víctima. En primer término, ordenó la instalación de la aplicación del botón antipánico en el teléfono de uno de los hijos de la mujer y la realización de un exhaustivo informe socioambiental en el vecindario. Asimismo, dispuso que el agresor sea desalojado de la vivienda familiar y notificado de las medidas de restricción de acercamiento bajo apercibimiento de ley.
En estricto cumplimiento de las directivas judiciales, efectivos policiales se dirigieron a la vivienda ubicada en el Paraje El Quemao acompañando a la damnificada. En el lugar, los uniformados notificaron al acusado de las disposiciones de la fiscalía. El procedimiento se desarrolló de manera pacífica y sin que el sujeto opusiera resistencia; procedió a recoger sus prendas de vestir, documentación y herramientas de trabajo, y abandonó voluntariamente el inmueble para reubicarse temporalmente en el domicilio de una amistad en el barrio Independiente.


