Un nuevo y aberrante caso de violencia de género estremece a la provincia de Santiago del Estero. Karen García, una joven de 32 años, fue asesinada en el interior de su vivienda ubicada en el barrio Villa del Carmen, en la zona oeste de la ciudad Capital. Por el crimen, su concubino y padre de sus hijos, Rubén Carrizo, se entregó a la policía y permanece detenido.

La tragedia familiar cobra una dimensión aún más desgarradora al conocerse que la víctima era madre de cuatro niños pequeños: dos varones y dos mujeres de 8, 5 y 1 año, y un bebé de apenas tres meses de vida. Según trascendió, la pareja mantenía una relación desde hace aproximadamente 12 años.
Tras tomar conocimiento del hecho, la fiscal de Género de turno, Dra. Lucía González Farías, se apersonó en la escena del crimen junto a efectivos del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos. Los investigadores trabajaron bajo un estricto hermetismo dentro del inmueble para reconstruir la mecánica del asesinato y recolectar los elementos probatorios necesarios, mientras se aguardan nuevas precisiones oficiales sobre las circunstancias del femicidio.
El brutal crimen generó una profunda conmoción e indignación entre los vecinos de Villa del Carmen, quienes se volcaron a las redes sociales para expresar su dolor. En diversas publicaciones, allegados y residentes de la zona difundieron mensajes sobre el acusado e hicieron referencia a presuntos episodios de consumo de alcohol por parte del hombre, aunque dichas afirmaciones aún no fueron confirmadas por fuentes oficiales.
La violenta muerte de Karen vuelve a poner en el centro del debate la urgencia de visibilizar, denunciar y prevenir la violencia contra las mujeres en el ámbito intrafamiliar y privado, un flagelo que esta vez deja a cuatro niños huérfanos de madre y a toda una comunidad atravesada por el dolor.

