Con misas multitudinarias y actos culturales, el Vaticano y Roma conmemoran el primer aniversario del fallecimiento del pontífice argentino. La Basílica de Santa María la Mayor, donde descansan sus restos, es el epicentro de los recuerdos.

 

Por Hernán Díaz / Redacción

A exactamente un año del 21 de abril de 2025, fecha en la que el mundo despidió a Jorge Mario Bergoglio, Italia se ha volcado a las calles y templos para recordar el legado del “Papa que llegó del fin del mundo”. Bajo una atmósfera de recogimiento y gratitud, las conmemoraciones oficiales por el primer aniversario de su muerte reflejan la profunda huella que el primer Papa jesuita y latinoamericano dejó en la Iglesia y en la sociedad global.

Tal como él mismo lo dispuso en vida, Francisco no fue sepultado en las grutas vaticanas junto a sus predecesores, sino en la Basílica de Santa María la Mayor. Desde tempranas horas de este martes, miles de fieles y turistas han desfilado ante su tumba para dejar flores, rosarios y cartas de agradecimiento.

La celebración litúrgica central tendrá lugar en esta misma iglesia papal, un sitio de especial devoción para el pontífice argentino, quien solía visitarlo antes y después de cada uno de sus viajes apostólicos. Se espera que la misa sea presidida por altas autoridades vaticanas y cuente con la presencia de delegaciones diplomáticas de todo el mundo, incluida una nutrida representación argentina.

La conmemoración no se limita a lo estrictamente religioso. Según destaca la corresponsal Elena Llorente en Página/12, la ciudad de Roma ha organizado una serie de eventos culturales que buscan resaltar la dimensión humana y social de Francisco.

Entre las actividades destaca una exposición artística internacional que reúne obras de creadores como el indonesio Didit Prabowo, el albanés Genc Permeti y el reconocido artista callejero romano Maupal, famoso por sus murales de “SuperPope” que decoraron los alrededores del Vaticano durante el pontificado de Bergoglio. Estas obras buscan capturar la esencia de un Papa que hizo de la periferia el centro de su mensaje.

A un año de su fallecimiento, analistas y fieles coinciden en que la figura de Francisco sigue más viva que nunca. Su lucha contra la “cultura del descarte”, su encíclica Laudato si’ sobre el cuidado del medio ambiente y su constante llamado a la paz en un mundo fragmentado por los conflictos bélicos son hoy los pilares de su herencia.

Incluso en Argentina, su tierra natal, el aniversario se vive con especial emoción. Diversas instituciones locales, desde clubes de fútbol como San Lorenzo de Almagro hasta organizaciones sociales, han organizado actos para recordar al hombre que, desde 2013, transformó la Santa Sede con un estilo marcado por la sencillez y la cercanía.

Las campanas de las iglesias de Roma doblarán a las 7:35 de la mañana, hora exacta en que se anunció su deceso hace un año, marcando el cierre de una jornada de luto que se ha transformado en una celebración de su vida y magisterio.