El siniestro ocurrió cerca de Campo Gallo. Mientras el propietario rogaba “piedad” entre lágrimas, una multitud de más de 200 personas desbordó a la policía para llevarse cargamentos de harina.
Lo que comenzó como un accidente vial que afortunadamente no dejó víctimas fatales, terminó convirtiéndose en una escena de desesperación y falta de empatía que conmociona a la provincia. El vuelco de un camión cargado con harina en la Ruta Provincial 92 derivó en un saqueo masivo, ignorando los ruegos del dueño de la mercadería.
El hecho se registró alrededor de las 14:30 de este viernes, a unos 4 kilómetros del acceso norte a la ciudad de Campo Gallo, departamento Alberdi. Un camión que transportaba bolsas de harina de 50 kilos —conducido por un joven de 25 años de apellido Chávez— sufrió el reventón de su neumático delantero derecho.
El desperfecto hizo que el vehículo “mordiera” la banquina y volcara sobre la cinta asfáltica. A pesar del fuerte impacto, el conductor resultó ileso, pero la carga quedó desparramada a lo largo de la ruta.
Lo que siguió fue un fenómeno de “reguero de pólvora” a través de las redes sociales. En cuestión de minutos, más de 200 personas llegaron al lugar provenientes de Campo Gallo y del paraje El 70. Los vecinos arribaron en motos, autos y hasta en camionetas de alta gama, con un solo objetivo: apoderarse de la mercadería.
La policía local se vio rápidamente desbordada por la multitud. La gente comenzó a cargar las bolsas que estaban sanas y a recolectar con baldes la harina de aquellas que se habían reventado contra el pavimento.
Descontrol en la Ruta: volcó un camión y la súplica del dueño no pudo frenar el saqueo masivo.
El siniestro ocurrió cerca de Campo Gallo. Mientras el propietario rogaba “piedad”, una multitud de más de 200 personas desbordó a la policía para llevarse cargamentos de harina. pic.twitter.com/sIb0ykVjSg
— Diario El Progreso (@elprogresoweb) April 18, 2026
Un video capturado en el lugar muestra el momento más desgarrador de la jornada. En medio del tumulto, el dueño del cargamento intentó apelar a la humanidad de los presentes para salvar lo que quedaba de su sustento.
Visiblemente quebrado y con la voz entrecortada, el hombre gritaba entre la multitud:
“¡No lleven, no lleven! Entiéndanme por favor. ¡Tengan piedad! Tuvimos un accidente, por favor les pido. ¡Vayanse todos para allá! Hagan el favor… Yo les voy a dar, ¡pero vayanse todos para allá, por favor!”.
A pesar de la promesa del dueño de repartir mercadería una vez que se ordenara la situación, la ambición de la multitud pudo más. El ruego fue ignorado por la mayoría, quienes continuaron cargando sus vehículos ante la mirada impotente de los uniformados.
Finalmente, con la llegada de refuerzos y el uso de dos tractores para mover el camión hacia la banquina, la policía logró retomar el control parcial del lugar y liberar el tránsito. Las imágenes de la súplica se han vuelto virales, generando un fuerte debate en Santiago del Estero sobre la degradación social y la falta de solidaridad ante la desgracia ajena.

