El lactante presentaba traumatismo de cráneo, lesiones internas y signos evidentes de abandono. Los progenitores fueron imputados por homicidio agravado y podrían enfrentar prisión.

​Una tragedia sacude a la localidad de Centenario, en la provincia de Neuquén. Una pareja fue detenida e imputada tras confirmarse que su hijo, un bebé de apenas 39 días de vida, falleció a causa de una brutal paliza y un contexto de violencia sistemática.

​La investigación, liderada por la fiscalía local, se inició tras el fallecimiento del menor. Los resultados de la autopsia fueron determinantes: el pequeño sufrió un traumatismo craneoencefálico grave y diversas lesiones abdominales. Según el informe de los peritos forenses, las heridas son compatibles con la aplicación de una “fuerza física intensa” y agresiones reiteradas sobre el frágil cuerpo del recién nacido.

​Además del maltrato físico, la justicia detectó un estado de vulnerabilidad extrema. El bebé presentaba signos de malnutrición y los investigadores confirmaron que los padres nunca cumplieron con los controles pediátricos obligatorios para su edad.

Ante las pruebas recolectadas, ambos progenitores fueron imputados por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía. Bajo esta calificación legal, la única pena prevista en el Código Penal es la de prisión perpetua.

​Mientras avanza la recolección de pruebas, la Justicia dispuso que la madre permanezca bajo arresto domiciliario, mientras que el padre continuará detenido en una unidad de detención. El fiscal del caso remarcó que el pequeño fue víctima de una “desprotección absoluta” dentro de su propio entorno familiar.