La Parroquia Nuestra Señora del Rosario de la Ciudad de Fernández vivió el Domingo de Ramos con mucha fe y esperanza. 

 

La Misa del Domingo de Ramos en la ciudad de Fernández, fue presidida por el Cura Párroco local Vicente Avellaneda, quien brindó su homilía durante la santa misa posterior a la procesión que recorrió las arterias de la ciudad teniendo como punto de partida la gruta de la patrona de la cuidad ubicada en calle Sarmiento y Avenida 25 de mayo.

Ya en el templo, en su homilía, el sacerdote invitó a los fieles a vivir una Semana Santa llevando no solo su propia cruz, sino también la de quienes sufren alrededor: “La pasión de Jesús se vuelve compasión cuando tendemos la mano al que ya no puede más”.

Hubo gran participación de la feligresía y de las comunidades eclesiales de base, quienes junto a los niños de la catequesis familiar, que invitaron a llevar no solo nuestra cruz, sino también la del prójimo y convertirnos en cireneos los unos de los otros: “Sigamos ahora los pasos de Simón, porque nos enseña que Jesús sale al encuentro de todos, en cualquier situación. […] La pasión de Jesús se vuelve compasión cuando tendemos la mano al que ya no puede más, cuando levantamos al que está caído, cuando abrazamos al que está desconsolado”.