El senador nacional por Santiago del Estero, Gerardo Zamora, expresó su enérgico repudio ante los agravios proferidos por el presidente Javier Milei contra la periodista Maru Duffard en redes sociales. A través de una publicación difundida en sus cuentas oficiales, el legislador santiagueño cuestionó con dureza el accionar del primer mandatario, advirtió sobre el constante deterioro de la investidura presidencial y manifestó su plena solidaridad con la trabajadora de prensa.
Mi intención no es confrontar, o subirme a la pelea entre la -bastante deteriorada- investidura presidencial, dedicada a agredir periodistas o cualquiera que piense distinto con una violencia verbal irreproducible .
Pero por favor, no se puede seguir naturalizando esta… pic.twitter.com/ohX0Pp6fDE— Gerardo Zamora (@GZamoraSDE) September 30, 2026
En su descargo, Gerardo Zamora remarcó que las expresiones presidenciales traspasaron los límites de la convivencia democrática y social. «No tengo intención de confrontar o subirme a la pelea en la -bastante deteriorada- investidura presidencial, dedicada a agredir periodistas o cualquiera que piense distinto con una violencia verbal irreproducible», inició el senador, para luego enfatizar: «Pero por favor, no se puede seguir naturalizando esta violencia presidencial hacia las mujeres. No es de hombre insultar así, a una mujer».
Asimismo, el dirigente alertó sobre las consecuencias institucionales que genera este tipo de conductas avaladas desde la cima del poder del Estado. «No merecemos en nuestro país que la máxima autoridad, agreda de esta manera a ninguna mujer… si aceptamos eso, estaríamos cayendo en lo más bajo de la escala humana como sociedad. Mi solidaridad con la periodista Maru Duffard», concluyó Gerardo Zamora en su mensaje.
El pronunciamiento del parlamentario se produjo tras una serie de publicaciones en la plataforma X donde Javier Milei insultó directamente a la comunicadora. El jefe de Estado reaccionó con términos descalificadores tales como «Basura corrupta inmunda» y «Periodista la basura tenía que ser… ¡Ciao!», en el marco de ataques generalizados hacia profesionales de prensa, lo que desató una amplia ola de repudio en el arco político e institucional.

