El Colegio Secundario de la localidad rural fue escenario de un emotivo acto de reconocimiento a la trayectoria de la docente con motivo de su jubilación, con la presencia de autoridades municipales y la comunidad educativa.
En una jornada cargada de emoción y gratitud, la comunidad del Colegio Secundario de Buey Muerto llevó a cabo una ceremonia especial por el Día del Profesor, cuyo momento central fue el cálido homenaje y despedida a la profesora Julia del Carmen Roldán, quien culminó su extensa trayectoria en las aulas para acogerse al beneficio de la jubilación.

El encuentro contó con el acompañamiento institucional de la intendente de la ciudad de Fernández, Contadora Yanina Iturre, junto al director de Deportes municipal, Prof. Nello Iturre, quienes compartieron la celebración junto a directivos, docentes, estudiantes, familias y vecinos de la zona rural. Durante su mensaje, el rector del establecimiento anfitrión, Lic. Julio Álvarez, resaltó que la labor del docente trasciende la mera transmisión de contenidos curriculares al constituirse en una guía fundamental para abrir oportunidades y acompañar los proyectos de vida de los jóvenes. En esa línea, puso en valor la entrega diaria de los profesores catedráticos, preceptores y personal administrativo tanto del colegio como del Agrupamiento N.º 86.138 en el contexto del medio rural.
El reconocimiento recorrió los hitos formativos y laborales de Julia Roldán, egresada de la Escuela Piloto N.º 1 Maximino S. Victoria y graduada como Profesora en Informática por la Universidad Nacional de Santiago del Estero y el Instituto Mater Dei. Su camino profesional comenzó en marzo de 1996 en el Anexo Colonia El Simbolar —actual Colegio Secundario 7 de Noviembre—, donde formó a generaciones en el área tecnológica y cursos de oficio, asumiendo posteriormente el rol de vicerrectora en 2019 hasta su retiro formal en diciembre de 2025. Asimismo, su impronta quedó grabada de forma indeleble en el propio Colegio Secundario de Buey Muerto desde su inauguración en 2007, desempeñándose inicialmente como preceptora y colaborando en la consolidación institucional de la escuela. Su versatilidad la llevó también por las aulas y el laboratorio de informática del IFD N.º 3 y por la gestión administrativa en la Asociación de Productores Rurales y Afines (APRA) durante más de dos décadas.

Entre muestras de afecto y recuerdos compartidos, la comunidad educativa despidió a la docente destacando que la huella de su vocación de servicio, su calidad humana y su compromiso con la educación pública perdurarán para siempre en la memoria colectiva del colegio y de cada alumno que pasó por sus aulas.


