Enzo Fabricio Pinotti, de 23 años, publicó durante la madrugada una extensa serie de estados de WhatsApp en los que repasó distintos momentos de su vida y habló de las dificultades emocionales que atravesaba desde su adolescencia. También recordó cómo llegó a la Policía y el vínculo con su padre. La secuencia terminó con un mensaje de despedida.

 

Las publicaciones que Enzo Fabricio Pinotti, el joven policía de 23 años que era intensamente buscado en Beltrán, realizó durante la madrugada aportan nuevos elementos para reconstruir las horas previas a que fuera encontrado gravemente herido.

A través de sus estados de WhatsApp, publicados alrededor de las 2.11 de la madrugada, Pinotti escribió una extensa reflexión en la que recorrió diferentes etapas de su vida y habló abiertamente sobre el estado emocional que, según sus propias palabras, lo acompañaba desde hacía varios años.

En el primero de los mensajes, comenzó su relato asegurando que toda aquella historia se remontaba a su infancia. Contó que desde los 12 años atravesaba períodos de fuerte inestabilidad emocional y que durante mucho tiempo convivió con pensamientos negativos.

“Nunca fui una persona que tenga estabilidad emocional, siempre pensando en negativo y la alegría de los buenos momentos era efímera”, escribió.

En esa misma publicación recordó que, pese a las dificultades que atravesaba, durante su niñez encontraba momentos de alivio en situaciones cotidianas, como jugar al fútbol en el barrio, asistir a una clase de música o recibir una buena calificación en la escuela.

“Era mi último tiro”

Uno de los momentos que destacó en su relato ocurrió en agosto de 2022, cuando recibió una propuesta para incorporarse como agente.

Pinotti describió aquella posibilidad como una oportunidad decisiva en su vida y aseguró que la persona que le hizo la propuesta no sabía hasta qué punto aquella llamada significaba para él.

“Un día de agosto de 2022, llegó un llamado de salvación, una gran persona me ofreció una salida”, escribió.

Luego agregó que, cuando le dijeron “queda un cupo para Agente”, aceptó inmediatamente.

“Sin dudar acepté, era mi último tiro. Las cosas de una u otra forma se dieron”, relató.

A partir de entonces comenzó su formación y logró incorporarse a la Policía, una etapa que posteriormente describió como el comienzo de nuevos proyectos y sueños.

Sin embargo, según se desprende de sus propias palabras, los logros alcanzados no lograron disipar completamente el malestar que arrastraba.

Una promesa relacionada con su padre

En otro de los estados, Pinotti escribió que las cosas materiales y los logros que había conseguido tenían para él un efecto pasajero.

“Como todo lo material y todo lo que era positivo para mí solo era pasajero, cada cosa que conseguí lo fue”, expresó.

También habló de momentos en los que se sentía nuevamente abatido y señaló que había encontrado en su padre un motivo para continuar.

En uno de los pasajes más personales de la publicación, explicó que, pese a que la relación entre ambos no atravesaba un buen momento, sentía que no podía dejarlo solo.

“No podía dejar solo a papá pese a que no estemos bien, solo me tenía a mí”, escribió.

A continuación, relató que había asumido una promesa personal vinculada con su padre y con la decisión de seguir adelante.

El contenido de esos mensajes adquiere especial relevancia ahora, luego de que el joven fuera encontrado horas más tarde con una herida de arma de fuego en la cabeza.

Los últimos mensajes

La secuencia de estados fue avanzando hacia un tono cada vez más preocupante. Pinotti habló de una nueva etapa de profundo malestar y manifestó sentimientos de culpa relacionados con personas de su entorno, entre ellas su familia, su pareja, sus amigos y compañeros de trabajo.

Finalmente, cerró la serie de publicaciones con una expresión que fue interpretada por sus allegados como un mensaje de despedida:

“Un último adiós”.

Poco después de aquellas publicaciones comenzaron las comunicaciones de familiares y allegados que alertaban sobre su desaparición y solicitaban colaboración para encontrarlo.

Horas más tarde, Pinotti fue localizado en un sector con árboles cercano al ingreso a Beltrán Viejo, gravemente herido por un disparo en la cabeza.

El joven fue trasladado de urgencia al CIS La Banda, donde recibió asistencia médica.

Ahora, la investigación busca determinar qué ocurrió durante las horas posteriores a sus publicaciones y reconstruir sus últimos movimientos. En ese contexto, los estados de WhatsApp constituyen uno de los elementos que permiten conocer qué estaba atravesando el joven antes de ser encontrado.

Las autoridades deberán establecer además las circunstancias concretas en las que se produjo el disparo, mientras familiares, allegados y compañeros de la fuerza permanecen atentos a su evolución.