Un exhaustivo procedimiento de fiscalización conjunto desplegado en un establecimiento rural de la provincia derivó en la detección de trabajo no registrado, precariedad extrema y casos de trabajo infantil no permitido. Durante la inspección se relevó a un total de 53 trabajadores, entre los cuales se constató la presencia de tres adolescentes y un niño realizando tareas prohibidas por ley.

El operativo fue coordinado de manera interinstitucional por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), ARCA, la Secretaría de Trabajo y la Seccional 757 de El Bobadal.

En el lugar, los inspectores corroboraron graves incumplimientos salariales, informalidad laboral generalizada y pésimas condiciones de higiene, habitabilidad y seguridad. Asimismo, se determinó que la firma Lispa SRL habría sido la encargada de la contratación y del traslado de los operarios desde la provincia de Chaco hacia territorio santiagueño.

Al respecto, el delegado de RENATRE, Dr. Oscar Chazarreta, remarcó la gravedad del cuadro hallado: “La normativa es clara respecto de la prohibición del trabajo infantil y de la necesidad de garantizar condiciones de protección para los adolescentes que trabajan. Dada la circunstancia de la constatación de trabajo infantil prohibido y de adolescentes no protegidos, se dio intervención formal a la COPRETI (Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil)”.

Por su parte, el delegado de UATRE, Marcos Barrera, adelantó que avanzarán por vía legal y administrativa para sancionar a los responsables: “Desde los organismos intervinientes se continuará con las actuaciones correspondientes a fin de determinar responsabilidades y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral y de protección integral de niños, niñas y adolescentes”.