La rectora de la UnLaR afirmo que “producir conocimiento es construir soberanía”
En un contexto fuertemente marcado por la complejidad presupuestaria y los debates sobre el rol del Estado, la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) se convirtió en el epicentro del pensamiento regional.
En el marco de las Terceras Jornadas del Consorcio Horco Molle —espacio que nuclea a las casas de altos estudios del NOA, Chilecito y La Rioja—, la rectora de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Natalia Álvarez Gómez, visitó este jueves los estudios de Radio Universidad-UNSE antes de brindar su conferencia magistral y dejó definiciones contundentes sobre el rol social de la ciencia y la educación superior.
Álvarez Gómez, quien asumió en diciembre de 2024 marcando el hito de ser la primera mujer graduada de la UNLaR en ocupar el rectorado, definió el encuentro regional como un espacio de resistencia activa. “Estas jornadas son un modo de resistencia y de lucha. No estaría aquí sentada como rectora si no hubiese sido por este sistema que hoy estamos defendiendo”, afirmó con convicción.
El Norte Grande como productor de saber
Para la rectora y actual presidenta del Consorcio, , las provincias del norte deben romper con las lógicas hegemónicas de producción intelectual. “El Norte Grande no es solo un objeto de estudio; es un espacio académico, geográfico y de producción de conocimiento”, señaló, instando a fortalecer la autoestima institucional y a tomar la palabra en igualdad de condiciones frente a los centros urbanos tradicionales.
En esa línea, interpeló la clásica figura del investigador aislado y llamó a deconstruir mitos: “Hay que terminar con la idea del científico despeinado en cuatro paredes. Los investigadores caminamos el territorio todos los días; allí están nuestras fuentes y demandas”. Bajo esta premisa, la funcionaria sostuvo que las tres funciones esenciales de la universidad (investigación, extensión y docencia) carecen de sentido si no persiguen un fin social estratégico coordinado con los gobiernos, el sector privado y la comunidad.
Al ser consultada por los retos actuales de la ciencia en Argentina, Álvarez Gómez advirtió que el debate va mucho más allá de las partidas presupuestarias. “No se trata de pedir más dinero, se trata de desarrollo. No hay posibilidad de crecimiento sin la ciencia”, sentenció, al tiempo que redefinió el concepto de innovación: “Innovar no es comprar una computadora; es rediseñarnos en torno a alianzas estratégicas”.
Finalmente, planteó la necesidad de profesionalizar la gestión científica y de comunicar los avances en lenguajes accesibles para la sociedad que legítima al sistema. Como cierre de su reflexión, defendió la investigación como un derecho humano fundamental: “La ciencia es el derecho de los pueblos. Cuando producimos conocimiento local, producimos autonomía; y cuando producimos autonomía, construimos soberanía”, concluyó.

