La Policía Federal vuelve a reprimir a los jubilados que se manifestaban frente al Congreso, como cada semana, reclamando por las jubilaciones de hambre que sostiene el gobierno, condenando a los adultos mayores a la indigencia. Hay detenidos.

 

La represión se desató contra los jubilados que protestaban pacíficamente, de la misma manera en que lo hacen cada miércoles en los alrededores del Congreso. La Policía Federal cargó brutalmente con bastonazos y gases y avanzó deteniendo gente a su paso. Entre los reprimidos se encuentran muchos trabajadores de prensa.

En estos momentos también Gendarmería se suma a colaborar con el ataque a los jubilados y las personas solidarias que los acompañan.


El padre Francisco Paco Olveira fue detenido esta tarde durante la habitual marcha de los jubilados que se realiza todas las semanas en las inmediaciones del Congreso, por lo que diputados de Unión por la Patria (UxP) se hicieron presentes en el lugar y solicitaron su liberación.

El sacerdote fue liberado minutos más tarde. Había sido escoltado por los diputados de Unión por la Patria (UxP) Paula Penacca, Jorge Taianna, Teresa García, Lorena Pokoik y Eduardo Valdés, hasta el móvil de la Policía Federal donde quedó demorado, supuestamente, “por resistencia a la autoridad”.

El fiscal dejó sin efecto la detención de Olveira, en función de los videos presentados por los legisladores y periodistas que se encontraban en el lugar del hecho.

Padre Paco (Alejandra Morasano)

El 12 de noviembre del año pasado, ya había sido detenido, también por la Policía Federal en otra de las marchas de los jubilados y había sido liberado, el mismo día, horas después.

“Hay un ensañamiento con los jubilados porque son la punta del iceberg de un malestar que hay en nuestra patria, más allá de un resultado electoral”, sostuvo posteriormente el padre Paco, integrante del grupo de Curas en Acción por los Pobres.

 La habitual marcha de los jubilados tuvo como siempre un enorme despliegue policial. La marcha fue por la vereda, acorde al protocolo de las autoridades, pero eso no impidió la provocación policial, con golpes y gases.

Además de los jubilados, las personas con discapacidad también fueron blanco de la represión, arrestos incluidos. Y también hubo gases contra trabajadores de prensa, que horas antes habían reclamado en contra de la derogación del Estatuto del Periodista, que está incluido en la reforma laboral.

Efectivos de Gendarmería se sumaron desde la avenida Entre Ríos a la Policía, lo que deriva una proporción enorme de uniformados por cada manifestante.









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