El reconocido periodista y conductor falleció a los 82 años. A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria protagonizó entrevistas memorables, investigaciones, momentos polémicos y situaciones que quedaron en la historia de la televisión argentina.

 

El periodista y conductor Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años, luego de permanecer internado en el Sanatorio Los Arcos por problemas respiratorios.

Con más de cinco décadas de trayectoria, Gelblung construyó una carrera atravesada por el periodismo gráfico, la radio y la televisión, pero también por una particular manera de abordar la información que lo convirtió en una figura inconfundible de los medios argentinos.

Su estilo directo, provocador y muchas veces excéntrico dejó momentos que trascendieron las pantallas: desde una recordada recreación vinculada con una supuesta autopsia a un extraterrestre hasta el uso de un detector de mentiras en sus entrevistas. Incluso, a una edad en la que muchos periodistas ya habían dejado las coberturas de riesgo, viajó a Europa para informar sobre la guerra entre Rusia y Ucrania.

Una de las frases que mejor sintetizó su concepción del periodismo fue: “La verdad no importa, lo que importa es la verosimilitud”, una definición polémica que reflejaba su particular mirada sobre la comunicación y la construcción de las noticias.

Entrevistas que quedaron en la memoria

Entre los momentos más recordados de su extensa carrera se encuentra la entrevista a Mia Farrow, actriz estadounidense que por entonces se encontraba en el centro de la atención internacional por su relación con el cineasta Woody Allen.

Gelblung también convirtió al detector de mentiras, al que denominó “la alarma Chiche”, en una de sus marcas registradas. El polígrafo apareció en distintas entrevistas y fue utilizado con personajes que despertaban un enorme interés público, entre ellos Guillermo Luque, acusado por el crimen de María Soledad Morales, y John Bobbitt.

En 1991, durante el programa Memoria, también protagonizó uno de los episodios vinculados con la desmitificación de supuestos poderes paranormales. El ciclo recibió a Ricardo Gil Lecha, quien afirmaba poseer capacidades sobrenaturales, y el programa terminó exponiendo los trucos detrás de sus demostraciones.

La polémica autopsia al extraterrestre

Probablemente ninguno de sus episodios televisivos haya quedado tan instalado en el imaginario popular como la autopsia a un supuesto extraterrestre emitida en Memoria en 1995.

Con el paso de los años, aquella secuencia fue recordada muchas veces como si Gelblung hubiera presentado como real la autopsia de un alienígena. Sin embargo, el propio periodista explicó en reiteradas oportunidades que se trató de una puesta satírica destinada a demostrar que el material era falso.

El origen de la historia se encontraba en una filmación en blanco y negro difundida internacionalmente por el productor británico Ray Santilli, quien aseguraba que las imágenes mostraban una autopsia realizada por el Ejército de Estados Unidos sobre un extraterrestre recuperado tras el supuesto incidente de Roswell.

Gelblung sostuvo que, junto con productores del programa y especialistas en la desmitificación de la pseudociencia, advirtieron rápidamente que el material era falso.

“Esto es trucho”, fue, según recordó, la conclusión a la que llegaron.

La particularidad fue que la recreación realizada para Memoria terminó teniendo una apariencia tan convincente que parte del público interpretó que el programa había presentado una autopsia real.

Años después, Gelblung explicó que el episodio había tenido incluso repercusión en ámbitos académicos vinculados al periodismo en Estados Unidos, donde era utilizado como ejemplo de desmitificación y análisis de una información falsa.

“Nosotros lo que hicimos fue una humorada sobre la autopsia del extraterrestre y quedó claro que lo que hicimos fue realmente un modelo de investigación periodística diciendo: ‘Esto es trucho’”, recordó.

El periodista que se animó a contar que había tomado Viagra

Otra de las historias que reflejó su particular personalidad ocurrió con la llegada del Viagra al mercado.

En una entrevista con Sebastián Wainraich, Gelblung aseguró que había sido “el primer argentino en tomar Viagra”.

Según contó, cuando apareció el medicamento, su equipo intentó conseguirlo para probarlo y realizar una experiencia periodística. En ese momento, explicó, Brasil era uno de los pocos lugares de Sudamérica donde podía conseguirse.

Un enviado viajó al país vecino y regresó con la famosa pastilla azul. Gelblung decidió tomarla durante su programa de radio y relató que poco después comenzó a ponerse colorado.

“Yo pensé que me iba a morir de un ataque al corazón”, contó años después, entre risas.

Ante la preocupación, se comunicó con médicos para consultar si aquella reacción era normal. Finalmente, según relató, le explicaron que el enrojecimiento podía ser un efecto secundario del medicamento.

La anécdota volvió a convertirse en una muestra de un estilo periodístico que no temía abordar temas considerados incómodos o poco convencionales.

El enfrentamiento con Mirtha Legrand

Gelblung también protagonizó una recordada disputa con Mirtha Legrand, cuando se desempeñaba como director de la revista Gente.

Un fotógrafo había captado a Legrand junto a su esposo, Daniel Tinayre, en la playa. La imagen mostraba a la conductora en traje de baño y fue publicada por la revista.

La fotografía generó el enojo de la diva, quien cuestionó la decisión editorial.

Años después, Gelblung recordó el episodio y reconoció que la imagen había sido particularmente dura con Legrand.

“Fue fuerte la foto. Ella se veía gorda, con algo de celulitis. Es algo normal, es un ser humano”, contó en una entrevista.

Sin embargo, el conflicto no terminó en una ruptura definitiva. Legrand lo invitó a su programa y ambos terminaron reconciliándose públicamente.

A los casi 80 años, volvió a buscar la noticia

La pasión por el periodismo tampoco desapareció con el paso del tiempo.

En 2022, cuando tenía 78 años, Gelblung viajó a Europa para cubrir la invasión rusa de Ucrania, una decisión que volvió a ponerlo en el centro de la escena.

La cobertura mostró que, incluso en una etapa avanzada de su vida, mantenía intacta la curiosidad y el espíritu de cronista que habían caracterizado buena parte de su carrera.

A lo largo de décadas, Chiche Gelblung construyó una figura difícil de encasillar. Fue periodista gráfico, conductor, entrevistador y protagonista de innumerables controversias.

Su manera de hacer televisión podía generar admiración, rechazo, sorpresa o polémica, pero difícilmente indiferencia.

Con su muerte, el periodismo argentino despide a una de las figuras que, para bien o para mal, contribuyeron a transformar la manera de hacer y consumir televisión en el país.