La investigación por el brutal femicidio de Gemma Giselle Álvarez (34) sumó evidencias contundentes que complican la situación procesal de Matías Ezequiel Marín, único imputado en la causa. Entre los nuevos elementos recolectados por la UFI Delitos Especiales destaca un manuscrito hallado en la vivienda del sospechoso antes de su captura, donde redactó: “No aguanto más esta situación, perdón a mi madre y a mis hijas”.

A esta prueba se le añade el análisis de las cámaras de seguridad que registraron la persecución previa y el hallazgo en un descampado de un cuchillo tipo Tramontina de 25 centímetros con restos de sangre, secuestrado por los peritos en la ruta de escape a pie del agresor.

Ataque planificado en la Costanera
El crimen se perpetró cuando la víctima circulaba en su motocicleta hacia su lugar de trabajo. Marín, utilizando el vehículo con el que trabajaba como chofer de aplicación, la acorraló sobre la avenida Costanera y provocó su caída. Acto seguido, descendió para atacarla. El informe de la autopsia arrojó que Gemma recibió 31 heridas cortopunzantes que le ocasionaron la muerte de manera instantánea.
Durante el ataque, un efectivo policial que transitaba por el lugar creyó inicialmente que se trataba de un siniestro vial rutinario. Al advertir la agresión, el agente realizó un disparo al aire para intervenir. Ante esto, Marín extrajo un arma de fuego y disparó contra el policía, obligándolo a cubrirse junto a un transeúnte antes de darse a la fuga.
El uniformado intentó brindarle primeros auxilios a la víctima, quien se encontraba tendida boca abajo sujetando su mochila. Pese a las maniobras de contención de la hemorragia en el cuello mientras solicitaba la asistencia del 911, la gravedad de las lesiones resultó irreversible.

Una denuncia que no fue notificada a tiempo
Se constató que el pasado 1 de julio de 2026 —29 días antes del hecho— Gemma había radicado una denuncia por violencia de género contra Marín ante la UFI CAVIG, solicitando medidas de protección que no llegaron a ejecutarse ni a notificarse al acusado.
Tras el crimen, las fuerzas de seguridad montaron un operativo que permitió ubicar al prófugo en un inmueble de la Villa Obrera, en el departamento de Chimbas, donde intentaba autolesionarse al momento de la irrupción policial. Durante el traslado, vecinos del sector intentaron agredirlo antes de ser repelidos por los efectivos.

Imputación, negativa a declarar y prisión preventiva
Posteriormente a la detención, la hija mayor del imputado realizó manifestaciones públicas en redes sociales condenando el hecho: “Te amo, te amo y te amo, pero tenés que pagar las consecuencias”, expresó la joven, despidiendo además a la víctima.
En la instancia judicial, Marín prefirió abstenerse de prestar declaración indagatoria. El acusado quedó imputado por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), figura penal que prevé la pena de prisión perpetua. El magistrado interviniente dio lugar al pedido fiscal y le dictó un año de prisión preventiva, medida que cumplirá alojado en el Servicio Penitenciario Provincial durante la etapa de instrucción.

