En un operativo que ha generado profunda conmoción, un adolescente de 13 años fue internado preventivamente tras descubrirse su vinculación con grupos digitales que fomentan ataques violentos en instituciones educativas. La investigación, que culminó con un allanamiento en su domicilio, reveló material alarmante que incluía instrucciones para la fabricación de explosivos.
La pesquisa se centró inicialmente en la actividad digital del menor, residente del barrio Yofré Norte. Según fuentes judiciales, el adolescente mantenía conversaciones en plataformas online donde manifestaba posturas extremas: aseguraba que la “solución” a sus conflictos interpersonales con compañeros de escuela era el uso de armas de fuego.
Durante el registro de su vivienda, las autoridades secuestraron diversos elementos que confirman la peligrosidad de la situación, entre los que se destacan un cuaderno con anotaciones manuscritas que contenía fórmulas y pasos detallados para la fabricación de explosivos caseros, un conjunto de armamento compuesto por cuchillos de caza y una navaja, además de material digital que evidencia su participación activa en comunidades de ideología violenta.
Los investigadores señalaron que el menor formaba parte de la denominada “True Crime Community”. Si bien este término suele englobar a aficionados a la criminología real, en ciertos sectores de internet se ha radicalizado, convirtiéndose en un espacio donde se glorifican perpetradores de masacres escolares y se incentivan conductas mímicas.
“El grupo es señalado por fomentar este tipo de conductas a través de espacios digitales, captando a jóvenes vulnerables bajo estéticas de violencia”, indicaron fuentes cercanas al caso.
Dada la edad del involucrado y el riesgo inminente detectado, la Justicia dispuso su internación inmediata. El objetivo es realizar peritajes psicológicos y determinar el alcance real de su participación en la red para prevenir cualquier intento de ejecución de los planes discutidos en los chats.
Este suceso ha vuelto a encender las alarmas en la provincia de Córdoba sobre la falta de supervisión en el entorno digital. Los expertos advierten que la exposición sin filtros a contenidos de odio y la validación de la violencia como método de resolución de conflictos son factores críticos que requieren atención urgente tanto de las familias como de las instituciones educativas.
Las actuaciones continúan bajo estricto secreto de sumario para proteger la identidad del menor y profundizar en los nexos locales de la comunidad digital identificada.

