La ciudad de Forres se vistió de rojo para celebrar una de las manifestaciones de fe popular más grandes de la región. Miles de fieles y agrupaciones gauchas se dieron cita para rendir homenaje al Gauchito Gil.

 

FORRES, Santiago del Estero – En una jornada marcada por la emoción, el color y la tradición, la ciudad de Forres concluyó con éxito los festejos en honor al Gauchito Gil. Lo que comenzó como una expectativa creciente en los días previos, se transformó en una realidad multitudinaria que se dio cita en el predio principal con una marea de banderas rojas.

El evento, es organizado por la familia Cáceres,  en la ciudad de Forres, en el departamento Robles. El encuentro tuvo lugar en las instalaciones de la “Finca Lisandro”, ubicada estratégicamente sobre la Ruta Nacional N°34, a la altura del kilómetro 698.

Desde tempranas el sonido de los caballos anunció la llegada de las agrupaciones gauchas. Jinetes provenientes de distintos puntos de la zona, se congregaron para participar de la tradicional propuesta. Hombres, mujeres y niños, luciendo sus mejores galas criollas y pañuelos rojos al cuello, escoltaron la imagen del Gauchito en un recorrido cargado de respeto y devoción.

Una postal de fe santigueña

La imagen que quedará para el recuerdo es la de los jinetes alineados, bajo un cielo encapotado que no logró opacar el brillo de la celebración. Las banderas rojas, símbolo inequívoco del “Gaucho Antonio Gil”, flamearon con fuerza durante todo el trayecto, mientras los fieles cumplían sus promesas o se acercaban a pedir por salud y trabajo.

“Es una emoción que no se puede explicar con palabras. Venimos todos los años a agradecer”, comentó uno de los jinetes que encabezaba la columna de la Agrupación Gaucha, reflejando el sentimiento general de los presentes.

Cultura y comunidad

Además del componente religioso, el evento funcionó como un punto de encuentro cultural. Tras la parte protocolar y el desfile, los asistentes disfrutaron de un gran festival que incluyó música en vivo, destacándose los conjuntos de chamamé y folclore que hicieron bailar a la concurrencia. Los puestos de comidas típicas también fueron protagonistas.

La organización destacó el comportamiento ejemplar de los asistentes y la importancia de mantener vivas estas tradiciones que ya forman parte del ADN cultural de Forres. “El Gauchito Gil une al pueblo, y hoy Forres ha demostrado una vez más su fe inquebrantable”, señalaron fuentes cercanas a la organización.

Con el atardecer, la desconcentración de cientos de fieles se realizó de manera ordenada, dejando tras de sí el eco de los sapucais y la promesa de volver el próximo año para renovar este pacto de fe con el santo popular más querido del norte argentino.










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