Bajo un clima de entusiasmo y compromiso, la comunidad educativa de la provincia regresó a las aulas. En la Escuela Piloto Nº 1 “Maximio S. Victoria”, autoridades municipales y directivas encabezaron un emotivo acto de apertura.
Este jueves, las campanas volvieron a sonar en cada rincón de la provincia. Miles de alumnos santiagueños regresaron a las aulas para dar inicio al Ciclo Lectivo 2026, una jornada marcada por el reencuentro, las expectativas renovadas y los actos protocolares que formalizaron el comienzo de un nuevo año de aprendizaje.
El acto central en la Escuela Piloto Nº 1
Uno de los focos de mayor emotividad se vivió en la Escuela Piloto Nº 1 “Maximio S. Victoria”. Allí, el patio principal se vistió de gala para recibir no solo a los estudiantes, sino también a importantes autoridades que quisieron acompañar el inicio de la gestión escolar.
La ceremonia contó con la presencia destacada de la Intendente, CPN Yanina Iturre, quien asistió acompañada por la Secretaria de Administración y Hacienda, CPN Rocío López. Su participación subrayó la importancia de la articulación entre el municipio y las instituciones educativas locales.
Compromiso con el futuro
Tras el ingreso de las banderas de ceremonia y el saludo a los alumnos, la Rectora del establecimiento, Lic. Andrea Sánchez, tomó la palabra. En un discurso cargado de sentido pedagógico, Sánchez renovó el compromiso institucional con la formación integral de los jóvenes.
“Nuestra misión sigue firme: brindar una educación de calidad que prepare a nuestros alumnos para los desafíos del mañana”, expresó la Rectora ante una audiencia atenta.
Junto a ella, el Vicerrector, Prof. José Gómez, y el cuerpo de docentes, preceptores y personal no docente, reafirmaron su rol como pilares fundamentales del acompañamiento escolar.
Símbolos y despedidas
El acto tuvo momentos de gran simbolismo que definen la identidad de la Escuela Piloto:
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Traspaso de Banderas: Se presentaron formalmente a los nuevos abanderados y escoltas de las banderas de la Nación, la Provincia y la Ciudad, quienes portarán las insignias durante este año por su mérito y dedicación.
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El último primer paso: Uno de los momentos más aplaudidos fue la presentación de los alumnos del último año. Para ellos, este inicio tiene un sabor agridulce: es el comienzo del fin de su etapa secundaria.
El apoyo de la familia
El marco humano lo completaron las familias, quienes colmaron las instalaciones para acompañar a los chicos en este primer día. La presencia de los padres y tutores reforzó la idea de que la educación es un esfuerzo compartido entre la escuela y el hogar.
Con el sonar del primer timbre tras el acto, la Escuela Piloto Nº 1 —y toda la provincia— puso en marcha los motores de un año que promete ser de gran crecimiento intelectual y social para la juventud santiagueña.
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