El joven trabajador realizaba su recorrido habitual por la avenida Isaac Wofcy cuando los animales se abalanzaron sobre su motocicleta. Sufrió heridas corporales y daños materiales totales en su equipo de trabajo.

 

Lo que debía ser una jornada laboral normal para un joven repartidor de agua mineral se transformó en una pesadilla. Mientras circulaba por la avenida Isaac Wofcy, en sentido sur-norte, el trabajador fue víctima de un feroz ataque por parte de dos perros que deambulaban por la zona, un incidente que reaviva la preocupación de los vecinos por la presencia de animales sueltos en la vía pública.

Según informaron fuentes policiales y testigos presenciales, el hecho ocurrió a escasos metros del pasaje Bracho de la localidad de Añatuya. De manera imprevista, dos canes irrumpieron en la calzada y se abalanzaron directamente contra la motocicleta en movimiento. La violencia de la embestida provocó que el conductor perdiera la estabilidad y cayera pesadamente contra el pavimento.

Lejos de detenerse tras la caída, los animales continuaron con el ataque mientras el joven se encontraba en el suelo, propinándole diversas mordeduras. Como resultado del siniestro, el repartidor sufrió lesiones y excoriaciones en distintas partes del cuerpo que requirieron asistencia inmediata.

Además de las secuelas físicas, el impacto dejó consecuencias económicas directas para el trabajador. Su teléfono celular —herramienta indispensable para su labor— quedó completamente destruido, y la motocicleta presentó averías mecánicas de consideración que le impidieron continuar con su ruta de reparto.

Vecinos que se encontraban en las cercanías del lugar acudieron rápidamente al escuchar los ruidos de la caída y los gritos del joven. Tras lograr ahuyentar a los perros, brindaron los primeros auxilios y se comunicaron con el empleador de la víctima para informarle sobre lo sucedido.

Este nuevo episodio pone de manifiesto el peligro constante que enfrentan los motociclistas y trabajadores de delivery en la ciudad ante la falta de control sobre animales que circulan sin supervisión en arterias de alto tránsito, poniendo en riesgo la integridad física de quienes transitan por la zona.










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